Dos días de vacaciones y dos pullovers de vuelta

Me despidieron a las 3:39 de la tarde, casi cuarenta minutos después de la hora en que mataron a Lola, pero antes que sonaran las campanadas en la Catedral de San Martín. Se suponía que mi aparición en el café esa tarde era rutinaria: llegar, cambiarme y trabajar, pero mi jefa, aferrada a su bolso … Sigue leyendo Dos días de vacaciones y dos pullovers de vuelta